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En la revista “Evidencias en Pediatría”, de gran prestigio y difusión, se acaban de publicar dos artículos que revisan las evidencias sobre parto en domicilio y parto en hospital. Desde la revista señalan que lo importante es crear un debate necesario: humanización y seguridad deben ir de la mano. Los artículos han suscitado un revuelo en la red, con polémica incluida. Los artículos son:

- Martínez Escoriza JC.  Parto en domicilio: ¿hay suficientes evidencias como para proponerlo como alternativa al parto en hospital?. Evid Pediatr. 2010;6:46.

- González de Dios J, Buñuel Álvarez JC. El parto domiciliario triplica la mortalidad neonatal respecto al parto hospitalario. Evid Pediatr. 2010;6:59.

La polémica suscitada la encontráis en:
http://www.pediatriabasadaenpruebas.com/2010/08/parto-domiciliario-frente-parto.html
http://www.pediatriabasadaenpruebas.com/2010/08/el-parto-domiciliario-triplica-la.html

Henci Goer, que ha realizado una revisión crítica de cientos de estudios sobre atención al parto explica al respecto como cada año se publican miles de estudios científicos con resultados para todos los gustos. Algunos de ellos son contradictorios con:

- las creencias acumuladas durante años y/o
- las evidencias acumuladas durante años

Respecto a aquellos que desafían la evidencia acumulada durante años, ¿cómo manejarnos en la incertidumbre? En primer lugar, hay que examinar:

- la calidad de los estudios y su nivel de evidencia y
- quién los subvenciona y qué intereses hay en juego

La respuesta de Henci es que, cuando hay una acumulación de estudios, no estudios aislados, sino una larga serie de estudios que llegan durante años a la misma conclusión, es muy difícil que los resultados de un nuevo estudio contradictorio con todos ellos sean acertados.

En el caso de los estudios que han comparado la seguridad del parto en casa con el parto hospitalario, los más importantes se hicieron precisamente para demostrar el peligro del parto en casa y los resultados fueron totalmente contrarios a lo esperado. Durante cuarenta años, los estudios vienen confirmando la seguridad del parto en casa. Por lo tanto, estos “nuevos estudios” segun Henci Goer resultan totalmente sospechosos, sobre todo teniendo en cuenta que vivimos un momento en el que ginecólogos-obstetras y anestesistas, más el complejo empresarial de las clínicas privadas que tienen detrás, están reaccionando ferozmente ante la reivindicación de un parto menos medicalizado.

Y tú, ¿que opinas?

El European Women´s Lobby ha premiado a Ana Alvarez-Errecalde por las poderosas imágenes del nacimiento de su hija, en el concurso “Visiones del feminismo del siglo XXI”. Alvarez-Errecalde ha ganado el tercer premio y ha sido la única representante española en la final. La exposición y entrega de premios se celebrara en octubre en Bruselas.

Fue a  raíz del trabajo “El nacimiento de mi hija” como desde El parto es nuestro conocimos a Ana Alvarez-Errecalde y pensamos que era la artista perfecta para el trabajo CESAREA. Este trabajo, plasmado en el libro CESAREA: MÁS ALLA DE LA HERIDA comienza a recibir importante reconocimiento internacional. La reseña más reciente se ha publicado en la influyente revista Midwifery Today.  

Además entre las ganadoras hay otra imagen de lactancia prolongada: una madre que amamanta a su niño en las escaleras del parlamento finlandés.

Estos premios demuestran que cada vez es mayor la conciencia de que el parto y la lactancia son asuntos feministas.

¡Felicidades Ana!

Premios European Women´s Lobby

Imagen de Isabel Muñoz, publicada en EL PAIS.

Por Dr. Nils Bergman, neonatólogo

La noticia acerca de un bebé declarado muerto que sobrevivió después de que la madre lo tuviera en contacto piel a piel ha tenido un impacto mediático muy importante. A raíz de preguntas que he recibido sobre el tema, he preparado el siguiente comentario.

Esta historia es muy emocionante, ¡pero no es nada original! Es poco frecuente, pero sucede … ¡De hecho, aquí en Ciudad del Cabo ocurrió hace sólo dos semanas! Susan Ludington-Hoe comienza uno de sus libros sobre Cuidado Canguro con una anécdota similar.

Mi investigación e “hipótesis” sobre este tema esta basada en el hecho que para casi todos los mamíferos recién nacidos, la separación de su madre constituye una amenaza para su supervivencia. Esto activa una respuesta de defensa muy poderosa, que consiste en apagarse e inmobilizarse (congelamiento y disociación por activación del nervio vagal). ¡Los reptiles usan el mismo mecanismo de defensa vagal para reducir su ritmo cardíaco a niveles que matarían a cualquier mamífero, que necesitan más oxígeno! Como adultos, creemos que el estrés aumenta el ritmo cardíaco debido a nuestro sistema nervioso simpático, pero lo que no se entiende adecuadamente es que aun los bebés nacidos a término tienen el sistema nervioso simpático muy inmaduro. Los prematuros sólo pueden disociar, y si se estresan antes de nacer, pueden mantenerse en estado de disociación… con niveles peligrosamente bajos de oxígeno.

Nuestra tecnología de resucitación puede forzar en cierta medida una regulación de óxigeno, respiración, presión sanguínea y temperatura… pero está trabajando en contra de la “marea del sistema nervioso autonómico”. Existe una gran variación en sensibilidad y resiliencia entre los seres humanos, y algunos son sensibles y sucumben pese a nuestra tecnología.

Dr Nils Bergman

Lo que logra el “cuidado canguro” es restaurar la biología básica de la supervivencia. El “contacto piel a piel” es la clave, porque las fibras sensoriales profundas de la piel van a la “unidad de procesamiento emocional” del cerebro (la amígdala) y le dice al cerebro “estás bien”. Esto desactiva la disociación (modo inseguro) y restablece la regulación (modo seguro) – la cual es la verdadera función del nervio vago.

Sin embargo puede haber una paradoja en este caso. Las circunstancias llevaron a que a este recién nacido se le permitiera estar en contacto piel a piel por un tiempo prolongado, lo cual puede haber resultado la gracia salvadora. Quizá su tolerancia a la separación haya sido inexistente. Pero la paradoja puede ser aun más profunda… quizá su respuesta vagal de disociación para sobrevivir fue tan poderosa que le permitió permanecer en estado de apagado lo suficiente como para que le permitieran regresar a su madre. Puede entonces ser altamente resiliente, y eso es lo que le permitió sobrevivir. La Organización Mundial de la Salud se refiere a esto como Cuidado Materno Canguro, y la Madre fue la clave para la supervivencia de este bebé.

Pero es bueno que esto esté recibiendo tanta atención… todos los bebés deberían estar en contacto piel a piel con sus madres (¡o padres!) desde el nacimiento en adelante. Especialmente los bebés prematuros.

Dr. Nils Bergman, Cape Town, South Africa

Web de Nils Bergman

Turismo obstétrico

Por Mamen Sánchez

Cuando tanto se habla de turismo rural, turismo de aventura, turismo enológico… nadie nombra el turismo obstétrico ¿qué qué es? Pues lo que muchas mujeres tenemos que hacer para poder dar a luz cómo queremos, de una forma respetada, sin imposiciones, medicalización innecesárea ni prisas, escuchando a nuestros cuerpos y respetando nuestros tiempos, dejando a nuestro bebé decidir cuándo quiere nacer…
A mi me tocó visitar bastantes médicos huyendo de la sentencia a cesárea programada que escuché de mi médico de Badajoz. Llevé el embarazo en Madrid y di a luz en Beniarbeig, Alicante. A 700 km de mi casa,que se dice pronto. Pues esto es el turismo obstétrico el tener que viajar y desplazarse para encontrar lo que deberíamos poder hacer al lado de nuestra casa. Nuria  ha pasado por lo mismo e igual que yo ha conseguido su PVD2C. Yo al mío lo denomino PVDM (parto vaginal después de miomectomía ). Comprendo cómo debe sentirse: fuerte, radiante, feliz…porque así me sentía yo cuando nació Héctor, cuándo me demostré a mi misma que podía hacerlo, cuando lo abracé por primera vez y cuándo pasó toda la noche a mi lado. Imagino y me alegro un montón de tanta felicidad. ¡Enhorabuena Nuria¡

El cambio imparable

Nos alegra ver como cada vez son más los hospitales y profesionales que apuestan por mejorar la atención al parto. Aunque a veces los cambios son superficiales y todavía queda un largo camino por recorrer es esperanzador comprobar como este cambio imparable avanza por todo el país, pasito a pasito.

Recogemos algunas noticias recientes sobre los cambios que reflejan además las distintas maneras de entender este cambio. Mientras que en el Hospital del Alto Deba (País Vasco) cuentan como ya van a incluir bañeras para las parturientas en el Hospital de Jerez dicen que sólo el 1% de las mujeres solicitan este tipo de atención, como si el parto respetado y seguro fuese una moda o un capricho. (Nos preguntamos, ¿que información reciben estas mujeres?)
Mientras tanto en el Hospital de Málaga además de por los cambios en el mobiliario apuestan por seguir mejorando la formación de los profesionales: aspecto imprescindible y fundamental para una mejora real de la atención.

Hospital de Alto Deba

Hospital de Jerez

Hospital de Malaga

Por Carmen Koetsenruijter

Una compañera nuestra, a la que todos hemos seguido con emoción y esperanza, pero podía haber sido  otra cualquiera, una de nosotras, o incluso una desconocida, se ha puesto de parto.

Un parto al que ha llegado después de una lucha que ojala se hubiese podido evitar, que en el futuro, gracias a ella y a otras como ella no será necesaria. Llegará este momento, estoy segura.

Otra compañera nos avisa, y una a una, vamos dejando testimonio de nuestra presencia con nuestros mensajes. Aunque la mamá no nos lea en ese momento, le damos ánimos y a la vez, encendemos una vela. Algunas, una vela roja, otras, una vela tan especial como la del bautizo de su hija,  o una vela recibida en la asamblea y guardada para ocasiones especiales o una velita pequeña, da lo mismo.

Porque aunque ni la mamá lea nuestros mensajes ni vea nuestras velas, todas sentimos como se va formando una red, yo la veo subiendo hacia el cielo desde infinidad de puntos del mapa, se entrelaza y queda ahí, pulsando, expectante, recibiendo a esa niña tan sabia, que ha elegido el parto que ella y su mama necesitaban.

Cuando nos llega la noticia del nacimiento, la red se transforma en multitud de lagrimas de alegría y ¡alguna botellita de cava!

Y siguen siendo infinidad de puntos del mapa los que la celebran, y felicitan a la mamá,  se felicitan entre ellas, porque nos sentimos afortunadas de compartir algo tan grande, tan hermoso, tan merecido…

¡Gracias!

En la consulta

Por una madre

Cuando la ginecóloga terminó de hacer todos los volantes la preguntamos que como podríamos obtener información sobre como se atendían los partos en el hospital. Nos dijo que ella misma nos la daba y se puso a describir un “parto normal”:

GINE: Entras por urgencias, te exploran y te hacen un monitor, si estás de parto te quedas y vas a la sala de dilatación donde te rasuran, te ponen un enema y el monitor. Te ponen una vía con suero y si las contracciones no son buenas con oxitocina.
Aquí la interrumpí para preguntar si el enema y el rasurado eran obligatorios.
GINE: ¿no querras hacerte caca en el paritorio?
Respuesta: A mi no me importa ¿le importará a alguien más en el paritorio?
GINE: (haciéndose la loca) Bueno no te podemos obligar si no quieres, pero el rasurado si es obligatorio, para no perder tiempo en el paritorio.
Replica: ¿entonces la episiotomía también es obligatoria?
GINE: es a criterio del médico y no se puede elegir, tu primer parto fueron forceps ¿no? Ya me dirás si entonces no era necesaria la episiotomía.
Respuesta: forceps por explusivo de 10 minutos sin sufrimiento fetal ¿era necesario el forceps?
MATRONA: tu no te preocupes, ¡qué el segundo es coser y cantar!

Viendo que no avanzábamos, cambiamos de tema ¿el monitor es externo o interno?
GINE: ¡Interno!
pregunta: ¿pero si la bolsa de agua no está rota, la rompéis?
GINE: ¡Claro! para favorecer el parto.
Mi chico ya no se aguanta más: ¡será para acelerarlo!
GINE: Es que parir es peligroso para el bebé y cuanto más corto mejor, no puede estar mucho tiempo bajo el estrés de las contracciones.
Entonces replicamos: ¿se refiere como estresantes a las contracciones de la madre o las provocadas por la oxitocina?
GINE: bueno si el monitor está bien tampoco hay que alarmarse…
Replica: entonces ¿podría ponerse sólo monitor externo si no quiero que me rompan la bolsa?
MATRONA: ¡es que no podemos dejar a 14 parturientas 12 horas pariendo! Menudo jaleo ¡no hay sitio!
GINE: Con la epidural es obligatorio el interno.

Como tampoco era la idea entrar en polémica cambiamos de tema: ¿para que necesito el suero?
MATRONA: porque es obligatorio con la epidural.
Pero ¿y si no me pongo epidural?
GINE: EL 95% de las mamás se la ponen y el otro 5% es porque llegan con la cabeza del bebé fuera y no da tiempo ¡no vas a ser una de esas!
Contesto: pero en todo caso es una elección personal ¿no? y como tuve muchos problemas en mi primer posparto no quiero que me hagan otra episiotomía, así que después de informarme creo que no tener la epidural puede ayudar mucho a evitarla.
GINE: Nadie te puede obligar a ponértela.
¿entonces podré andar y adoptar la postura que quiera durante la dilatación y el expulsivo?
MATRONA: ¡estaría bueno 14 mujeres andando por el pasillo!
GINE: no tenemos telemetría así que sólo puedes estar tumbada en la cama o en la butaca y no puedes salir de la sala de dilatación.
MATRONA: si que hay aparatos de telemetría.
GINE: había, como no se usaban se los llevaron.
Mi chico: pero si la epidural se la ponen el 95% de las mujeres sólo tendrían a una andando por el pasillo ¿cual es el problema?
GINE: pues que no podemos dejar que los partos se alarguen, hay mucha gente pariendo y poco sitio, con 4 que se alarguen demasiado ya hay 2 más en urgencias esperando para ingresar.
Repuesta: vaya pues pensaba que andar acortaba la dilatación.
MATRONA (erre que erre): ya verás que el segundo parto es más rápido, en 35 años que llevo de matrona siempre ha sido así.
…y ya me salió la vena agria: ¿me lo puede dar por escrito? porque en ese caso se lo trasladaré a un par de amigas con cesáreas en los segundos partos…
GINE (supongo que para cortar): tampoco tenemos “pelotas de esas” y en el paritorio sólo hay potros de los normales con las piernas hacia arriba.

Aquí ya tiramos la toalla. Insistimos un poco más en donde podían darnos todo esto por escrito para poder solicitar una canalización a otro hospital y nos dicen que vayamos directamente al Clínico a intentar hablar con el jefe de obstetricia. Sobre la canalización nos dicen que ya le diremos que hospital público tiene protocolos diferentes. JEJE. Le saco el protocolo del hospital de Alcorcón, la gine lo leyó por encima y nos volvió a decir que habláramos con el jefe de obstetricia pero que aquí había demasiados partos para poder seguir otro protocolo.

Aclarar que a pesar de lo que pueda parecer, fue una conversación sin gritos ni subidas de tono y sin malos modos. Cuando salimos de la consulta estábamos alucinados ¡si no paraban de contradecirse! y después de un rato analizando la conversación nos terminamos partiendo de la risa (supongo que por no llorar)

Recogemos esta noticia aparecida en la prensa argentina, de la cual extraemos esta cita.

“Parto respetado no es volver al pasado, sino recuperar la capacidad y la confianza en la propia naturaleza y rendirse ante ella. Tampoco es renunciar a la tecnología, sino adjudicarle el lugar que le corresponde: las complicaciones, los casos de riesgo. Cuando las prácticas de rutina se imponen de forma sistemática e indiscriminada a mujeres que no las necesitan son inoportunas. La evidencia científica demuestra que el parto natural no sólo es más digno para la mujer, es también el más seguro. No por nada, la Organización Mundial de la Salud y también el Ministerio de Salud de la Nación –adhiriendo anualmente a la Semana del Parto Respetado en Argentina, en mayo– ya se expidieron públicamente recomendando una calidad de atención basada en el protagonismo de la mujer y en su fisiología, y el mínimo grado de medicalización posible.” 

Birthing woman, Dana Leggett

40+1

El sábado cerré tras de mi familia, la puerta de casa. Allí han quedado una cuna vestida, la ropita llena de lazos ordenada en sus cajones y unos suelos relucientes. Todo vacío y cerrado y a la espera de nuestra vuelta con Clara en mis brazos. 
No ha sido fácil decidir que meter en el maletero. Ropa para una semana para dos niños, un padre y una embarazada (incluida toda la parafernalia playera), bolsa para el hospital, ropa para recién nacido, pañales, grupo 0. Documentación, historial clínico, cartilla, pequeña biblioteca de consulta, hasta la pelota de pilates (debidamente desinflada). Con el maletero a reventar, comenzamos nuestras vacaciones/exilio camino de Santander (una hora de Cruces).
El domingo comenzó mi plan de acoso y derribo de este embarazo. (Semana 40) He hablado seriamente con Clara. Ella que nazca cuando quiera, pero yo voy a coger esa lista que guardé hace tiempo. Esa que titule “ponerse de parto” y voy ha empezar punto por punto. Empezamos por caminar (dos horas), subir escaleras (de las rocas a la playa y viceversa, una y otra vez), gambas (papa no tenia ganas de ir a comprarlas, pero le convencí), chocolate (con churros), aceite de ricino (asqueroso…), sexo…..eso no. Reconozco que no me veo yo en la tesitura…… Después de todo el ajetreo, consigo acostarme a las 2 de la mañana feliz como una lombriz, ¡¡¡¡he tenido 4 contracciones!!!!! 
Llega el lunes, los niños se quedan con los abuelos. Monitorización y valoración del gine. Es la primera vez que mi chico me acompaña al nuevo centro de salud. Hay dos gines (hombre y mujer). Entramos y según me siento me preguntan a bocajarro
 -” La segunda cesárea ¿porque fue…?” (ala, no me dejan ni respirar)
 -” Por cesárea anterior” 
-(La chica me mira) ” Si, pero ¿por que?”
-”Por protocolo” 
-”Sí, pero ¿por que?”
 -”Por protocolo…., por cesárea anterior” (La pobre mira a su compañero, piensa que se ha perdido algo). 
-”Sí, hay protocolos así de modernos….(mira por cuanto me ha caído bien este gine) ¿Alguna complicación en los postoperatorios?”
 -”Ninguna” 
-”¿Así que vienes a parir?”
 -”Yo quiero intentarlo….cuanto tiempo me dejáis (yo también se ser directa)” 
-”Aquí hasta la 42 es normal, luego inducimos con propess” No quiero parecer desconsiderada, pero las inducciones me dan miedo, no me gusta mucho la idea. Algo ha notado en mi cara y decide que va a hablar directamente con el equipo de Cruces para confirmar los datos.
 -” Tengo aquí una pareja, 2 cesáreas previas: sufrimiento fetal y electiva por cesárea anterior. Tercer embarazo, 40 semanas hoy, monitor y eco perfectas. Nada, que han oído que en Cruces “les sacamos” todos por abajo y se han venido.(…) Vale, cuanto esperamos (…) Osea que de eso nada (…) Si  tiene cuello favorable, sino…. hasta 41+4 (…) Bueno quien dice 41+4, dice 41+5 o 41+6 o ya puestos 42 ¿no? (…) Vale, gracias“. Nada de inducción, si llego a las 42 sin síntomas visibles de parto cesárea programada, Bishop favorable intentamos algún método como Hamilton o rotura de bolsa. Nos vemos el lunes (semana 41) para monitores. Ese es el resumen del gine.
Mi resumen; OLEOLEOLEOLE, 15 DIAS MAS DE TRANQUILIDAD!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
(¿Sabéis si hay alguna oenege que permita adoptar ginecólogos? porque a este, me lo pido yo.)
Salgo de consulta, no puedo levantar los ojos del suelo, creo que voy a caer redonda. Mi chico me pregunta que me pasa varias veces. Cojo el móvil y llamo a Raquel (mi ángel), su voz suena al otro lado y no puedo contestar. El muro se ha roto, las lágrimas no paran y yo solo puedo repetir una y otra vez que me dan 2 semanas más. ¿Como pueden 14 días significar tanto? Oigo su emoción y su alegría. 
Intento entender como es posible que de repente, entre en una consulta, sin tener que medir las palabras. Sin tener que mentir (aunque sea por omisión). Sintiendo que se me escucha y no se me cuestiona/ amenaza. Me giro y veo los ojos del padre de mis hijos. En toda la consulta no ha oído estadísticas, historias de terror, no me han llamado suicida, ni loca, ni mala madre… No le pregunto solo espero….
P.D. Aun no me he puesto de parto (estamos a miércoles), aunque no cejo en mi empeño. Estoy un poco más relajada y creo que eso va a ser de gran ayuda. Eso y vuestra energía. 

Volver a nacer

Por Carlos Fresneda, en el año 2003

"Home" Chrissy Butler

Confieso que me asusté cuando Isabel me dijo que quería tener el niño en casa. Ella había leído mucho sobre el tema y había conocido a madres que tuvieron sus hijos por parto natural, pero yo seguía teniendo esa visión traumática y hospitalaria del nacimiento que uno va mamando por lo que le cuentan y por lo que ve en televisión. Los temores se fueron pasando sobre la marcha, gracias a la entereza de Isabel, a nuestra comadrona y a los que fueron contribuyendo a nuestra formación como padres. Porque el miedo atávico que nos inculcan es fundamentalmente eso: ignorancia. Ni los médicos ni los libros convencionales te dicen que nueve de cada 10 partos deberían ser «naturales», y que las complicaciones surgen a veces por ese empeño en levantar una barrera tecnológica entre la mujer y sus instintos, y que lo que debería ser excepcional (cesáreas, episiotomías, fórceps) acaba siendo, por desgracia, la regla.

En este tipo de parto, la mujer propone y dispone, y la matrona y todos los demás intentamos adaptarnos a las circunstancias… Más de 14 horas duró el nacimiento de nuestro primer hijo, Miguel, e Isabel tuvo la total libertad de moverse por la casa, buscando los rincones y las posturas que mejor le ayudaban a capear el dolor de las contracciones.

Pese a todo lo aprendido y lo leído, admito que tardé tiempo en encontrar mi sitio en semejante trance, pero al menos tuve la ventaja de moverme en un terreno familiar, sin intromisiones ni extraños. Aún recuerdo el subidón de adrenalina, y la misteriosa fuerza que se fue apoderando de mí conforme se acercaba el momento. Isabel decidió empujar al final en el dormitorio, agachada en el suelo y apoyándose en mí, sentado en una silla a sus espladas. Sin acabar de creérmelo pude ver la cabecilla peluda de Miguel desde atrás, según caía en manos de Cara, nuestra comadrona.

Nunca llevé bien eso de ver la sangre, pero en aquella situación hasta la salida de la placenta me pareció la cosa más natural. No me tembló el pulso a la hora de cortar el cordón umbilical, minutos después. Sí recuerdo las lágrimas de emoción viendo los ojillos entreabiertos de Miguel, mamando con fruición su primer calostro.
En casa teníamos un recuperador de oxígeno y un equipo de urgencia que trajo consigo Cara, pero todo discurrió por la senda de la normalidad. En ningún momento tuvimos la sensación de peligro, ni de sentirnos desvalidos. Todo lo contrario: la atmósfera cálida de nuestra casa ayudó a crear ese clima que no hubiera sido posible en ningún otro lugar. Nos bastó con la ayuda de una amiga, Oliva, que ese mismo día —en palabras suyas— tuvo la impresión de «volver a nacer».

Dos años después tuvimos a Alberto, que nació sin premeditación en la bañera, como bien sabe él. Todo fue esta vez mucho más rápido y fácil, cuestión de un par de horas. Recuerdo que me fui al cine, volví a casa e Isabel me informó con pasmosa tranquilidad: «han empezado las contracciones». Ahora esperamos el tercero, con la misma comadrona, con la experiencia acumulada y con dos testigos de excepción que saben, por experiencia propia, que nacer en casa es lo más natural.

Carlos Fresneda es corresponsal de EL MUNDO en Nueva York. 2003.

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