39+1
El combate me había dejado exhausta, más dañada de lo que yo creía. Pero el martes mi hijo Mateo (5) me abrazó y me dio un beso -”Guárdalo, es para que recuerdes que te quiero muchísimo. Por si se me olvida decírtelo alguna vez”. Luego se acerco Aurora (3) -”Yo también te quiero mutisssimo, mamina”. Y ya ves…, se acabaron todos los males.
Así que el miércoles por la mañana, cogí mi barriga, mi coche sin radio y un mapa sacado de Google. Los primeros 200 km los dedique a escribir (mentalmente) la carta de “agradecimiento” al jefe de servicio. La quiero enviar al periódico cuando nazca Clara (ya dije, que mis padres no criaron una maleducada). Los primeros intentos eran, por decirlo suavemente, impublicables. Poco a poco fui limando el estilo, hasta dejarlo bastante pulido. Abiertamente irónico, pero suficientemente educado. Los 120 km restantes los dedique a no perderme.
Unas semanas antes, anticipándome a la respuesta de mi hospital, había lanzado un SOS en la lista apoyocesareas. Una hora después, tenia varias respuestas y la dirección de mi ANGEL (a eso le llamo yo eficacia). Solo era burocracia, contar una mentirijilla. -”Había ido a vivir a casa de una amiga, las últimas semanas de embarazo“. Mi meta era conseguir tarjeta de “desterrada”, que me diera derecho a parir en el hospital de Cruces (tasa de cesáreas del 10,5%). Todo fue demasiado fácil (la falta de costumbre). Salimos del centro de salud (mi angel y yo) y me sentí de algodón. -“Un paso más”, Raquel me miró y me dí cuenta de que ella entendía lo importante que era para mi ese paso. Tenia cita con la matrona, para el lunes. BIENNNNNNN iba a conseguir llegar a la semana 39, quien nos lo iba a decir!!!!!.
Los primeros 200 km del camino de vuelta, los gasté en un interminable monologo con mi niña. Estaba tan exultante que no podía parar de hablar. Los últimos km, los “sufrí en silencio”. Casi 700km en un sólo día, habían sido demasiado para mis posaderas (no había contado yo, con este tipo de inconveniente)…
Había aprendido la lección, el lunes me busque copiloto, un coche con radio y una pomada hemorroidal. Mi hermana y yo, y casi 700 km (ida y vuelta) de chachara interminable: niños, partos, médicos, familia…..al final, nos sobró la radio.
Llegamos al centro de salud. Allí estaba yo muerta de miedo, asida al historial médico de mis anteriores embarazos (lo solicite en la semana 20, por si se complicaban las cosas), con la cartilla de embarazada y los resultados del triple Screening (lo único que tenia de este embarazo). Todo ello dentro de un sobre, junto con una lista interminable de preguntas. La pobre matrona que se ha levantado hoy pensando que era un lunes más, no sabe muy bien la que le viene encima.
Me llaman.
-”¿Es la primera consulta aquí?”
-”si, soy desplazada. Estoy de 39 semanas y me dijeron el miércoles que tenia que venir por el exudado”.
Me pide la cartilla y comienza a ojearla. Le cambia la cara (yo muerta).
-”Pero, ¿tú te has hecho seguimiento del embarazo? (yo azul). ¿Cuando ha sido la última vez que has ido a la matrona?”.
-” (No entiendo el giro que toma la conversación) Claro. La última visita fue en la semana 37 (prefiero pasar por alto la charla/monólogo)”
-”Entonces, ¿Porque tienes la cartilla sin completar?”
-” (respiro aliviada) Mira, en — la matrona es una enfermera que pesa y toma la tensión (me mira ligeramente ofendida). El seguimiento lo alternan con el ginecólogo, que es quien da los resultados de las analíticas y que está demasiado ocupado para molestarse en rellenar cartillas. Como mucho pone una C, de correcto (mi hermana se retuerce ligeramente y analizo si he resultado “demasiado sincera”). Todos los resultados y comentarios están en mi historial del hospital (haciendo compañía a los consentimientos informados de pvd2c y no-cesárea programada)”
-” (me mira alucinando) ¿Puedes conseguir una copia, aunque sea de la coagulación?. ¿Sabes tu grupo sanguíneo? (alarmada). El informe de las ecos, ¿tampoco lo tienes? Pero, pero, pero…(aayyyyyy, que se me atasca la mujer)”
- “Preferiría no tener que pisar mi hospital de nuevo, pero puedo intentar conseguir una copia (ahora sí, me mira con suspicacia). He solicitado tarjeta de desplazada porque con mi historial obstétrico me habían programado cesárea para el 5 de Agosto y no me permitían seguir con el embarazo (ya está, ya lo he soltado)”
- “¿Tu historial…..?
- “Tengo 2 cesáreas (hasta aquí has llegado M)”
- “AAAAAHHHHHH…. y te programan cesárea en la 37 por……?”
- “por…las… cesáreas….”
- “AAAAAHHHHHHH….. y por eso, te la sacan prematura?”
- “(Me entran ganas de saltar por encima de la mesa y darla un beso de tornillo) Si”
- “AAAAHHHH… y por eso, no han rellenado tu cartilla de embarazada?”
- “No, eso es simple vagueria (miro de reojo a mi hermana y lamento profundamente que mi chico no haya podido oirlo)”
Después de pesarme, tomarme la tensión y diversas pruebas, trata de completar lo que puede de mi historial. Creo que le da vergüenza que aparezca por el hospital simplemente con la prueba del estreptococo, y una cartilla en la que solo aparece mi peso y tensión durante el embarazo y el comentario de mi matrona diciendo que soy una obesa, con un abuelo diabético y 2 cesáreas previas. Por si acaso, deja claro en el ordenador, que he tenido el seguimiento rutinario en mi ciudad de origen. Me da cita para monitores el lunes (que irresponsable, mira que permitir que una mujer con 2 cesáreas ande por ahí suelta, hasta la semana 40), tras lo que me valorara el gine. No os llevéis a engaño, no me ha asegurado nada. Todo va a depender de la valoración. Puede que la semana que viene me manden de nuevo a monitores, puede que prefieran que me vean en Cruces, puede que me programen cesárea (o lo intenten). En cualquier caso mi parto será de riesgo y dependerá del equipo que me atienda, que sea más o menos respetado. Me ha dejado claro que lo más probable es que no quieran dejarme hasta la semana 42 (mis embarazos son prolongados y ese punto me preocupa mucho). Pero ¿sabéis lo mejor de todo?. Soy una mujer embarazada con 2 cesáreas previas y NO PASA NADA. No voy a explotar en cualquier momento, no soy una suicida que arriesga la salud neurológica de mi hija, por un “capricho”. Resulta que soy una mujer adulta, con capacidad de decisión sobre mi cuerpo y (ojo al dato) a la que se tiene en cuenta.



¿Y no podrían ir a dar clases las buenas matronas de una provincia a las de otra en la que sean mediocres? Eso es solidaridad territorial, está en la constitución. Y lo mismo para el resto de profesionales que nos ponen “a parir”.
Fastidia que haya q peregrinar pero ya falta poco para otro nuevo PVD2C.
Y si finalmente es cesárea, estarás segura de que es por necesidades de salud, no por protocolo o comodidad del médico en cuestión. Es increible lo que tienes que pasar para asegurarte de eso.
Pero será un hermoso parto, te lo mereces. Ánimo y disfruta con tranquilidad de tus últimos días de embarazada. Un beso.
¡Cómo me alegro de que existan profesionales que te hagan sentir persona!.
Ánimo que ya se vé mejor el horizonte.
María José
[...] 40+1 El sábado cerré tras de mi familia, la puerta de casa. Allí han quedado una cuna vestida, la ropita llena de lazos ordenada en sus cajones y unos suelos relucientes. Todo vacío y cerrado y a la espera de nuestra vuelta con Clara en mis brazos. No ha sido fácil decidir que meter en el maletero. Ropa para una semana para dos niños, un padre y una embarazada (incluida toda la parafernalia playera), bolsa para el hospital, ropa para recién nacido, pañales, grupo 0. Documentación, historial clínico, cartilla, pequeña biblioteca de consulta, hasta la pelota de pilates (debidamente desinflada). Con el maletero a reventar, comenzamos nuestras vacaciones/exilio camino de Santander (una hora de Cruces). El domingo comenzó mi plan de acoso y derribo de este embarazo. (Semana 40) He hablado seriamente con Clara. Ella que nazca cuando quiera, pero yo voy a coger esa lista que guardé hace tiempo. Esa que titule “ponerse de parto” y voy ha empezar punto por punto. Empezamos por caminar (dos horas), subir escaleras (de las rocas a la playa y viceversa, una y otra vez), gambas (papa no tenia ganas de ir a comprarlas, pero le convencí), chocolate (con churros), aceite de ricino (asqueroso…), sexo…..eso no. Reconozco que no me veo yo en la tesitura…… Después de todo el ajetreo, consigo acostarme a las 2 de la mañana feliz como una lombriz, ¡¡¡¡he tenido 4 contracciones!!!!! Llega el lunes, los niños se quedan con los abuelos. Monitorización y valoración del gine. Es la primera vez que mi chico me acompaña al nuevo centro de salud. Hay dos gines (hombre y mujer). Entramos y según me siento me preguntan a bocajarro -” La segunda cesárea ¿porque fue…?” (ala, no me dejan ni respirar) -” Por cesárea anterior” -(La chica me mira) ” Si, pero ¿por que?” -”Por protocolo” -”Sí, pero ¿por que?” -”Por protocolo…., por cesárea anterior” (La pobre mira a su compañero, piensa que se ha perdido algo). -”Sí, hay protocolos así de modernos….(mira por cuanto me ha caído bien este gine) ¿Alguna complicación en los postoperatorios?” -”Ninguna” -”¿Así que vienes a parir?” -”Yo quiero intentarlo….cuanto tiempo me dejáis (yo también se ser directa)” -”Aquí hasta la 42 es normal, luego inducimos con propess” No quiero parecer desconsiderada, pero las inducciones me dan miedo, no me gusta mucho la idea. Algo ha notado en mi cara y decide que va a hablar directamente con el equipo de Cruces para confirmar los datos. -” Tengo aquí una pareja, 2 cesáreas previas: sufrimiento fetal y electiva por cesárea anterior. Tercer embarazo, 40 semanas hoy, monitor y eco perfectas. Nada, que han oído que en Cruces “les sacamos” todos por abajo y se han venido.(…) Vale, cuanto esperamos (…) Osea que de eso nada (…) Si tiene cuello favorable, sino…. hasta 41+4 (…) Bueno quien dice 41+4, dice 41+5 o 41+6 o ya puestos 42 ¿no? (…) Vale, gracias“. Nada de inducción, si llego a las 42 sin síntomas visibles de parto cesárea programada, Bishop favorable intentamos algún método como Hamilton o rotura de bolsa. Nos vemos el lunes (semana 41) para monitores. Ese es el resumen del gine. Mi resumen; OLEOLEOLEOLE, 15 DIAS MAS DE TRANQUILIDAD!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! (¿Sabéis si hay alguna oenege que permita adoptar ginecólogos? porque a este, me lo pido yo.) Salgo de consulta, no puedo levantar los ojos del suelo, creo que voy a caer redonda. Mi chico me pregunta que me pasa varias veces. Cojo el móvil y llamo a Raquel (mi ángel), su voz suena al otro lado y no puedo contestar. El muro se ha roto, las lágrimas no paran y yo solo puedo repetir una y otra vez que me dan 2 semanas más. ¿Como pueden 14 días significar tanto? Oigo su emoción y su alegría. Intento entender como es posible que de repente, entre en una consulta, sin tener que medir las palabras. Sin tener que mentir (aunque sea por omisión). Sintiendo que se me escucha y no se me cuestiona/ amenaza. Me giro y veo los ojos del padre de mis hijos. En toda la consulta no ha oído estadísticas, historias de terror, no me han llamado suicida, ni loca, ni mala madre… No le pregunto solo espero…. P.D. Aun no me he puesto de parto (estamos a miércoles), aunque no cejo en mi empeño. Estoy un poco más relajada y creo que eso va a ser de gran ayuda. Eso y vuestra energía. Entrada previa [...]
Estoy enganchadísima a vuestra historia. Ojalá todo termine en un parto maravilloso. Desde luego puedes estar contenta por todo lo que has conseguido. Eso ya es un regalo… No te prives del sexo aunque no haya ganas. En mi segundo parto estuve los últimos días (en la semana 41) con sexo “terapéutico”, jeje y estiramientos alrededor de la vagina para hacerla más elástica y resistente. Paseos y caminatas en cunclillas por el pasillo como una rana. Los pródromos fueron ganando presencia día a día hasta que llegó el dolor ¡y a parir!
Te deseo que todo salga perfecto, y sobre todo que te encuentres a gusto en todo momento.
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