“Nuestro entorno no ha elaborado ningún ritual para las pérdidas
espontáneas en el embarazo. El aborto es un tema incómodo,
cuya causa muchas veces se desconoce. Hace falta que encaremos
esta sombra y que sea un proceso respetado.
En casi todas las clínicas y hospitales, la familia que ha pasado
por un aborto tiene que compartir habitaciones y espacios
con nacimientos felices; es como si compartieras una sala de fiestas
con un tanatorio, por razones de economía o falta de espacio”
Por M. Àngels Claramunt
“La cuna vacía” es un libro que habla sobre la pérdida de un embarazo, una situación en la que acaba aproximadamente un tercio de ellos.
Trata sobre la pérdida de un embarazo en cualquier momento de la gestación o en el parto desde diversos puntos de vista: personal, social, médico, psicológico y psicoterapéutico, emocional, espiritual. Y es que nadie orienta a los padres en esta complicada circunstancia.
Uno de cada tres embarazos termina en pérdida y, sin embargo, socialmente no está previsto que esto ocurra. “La cuna vacía“ va dirigido a estas familias. Una de cada tres parejas termina su sueño de ser padres en medio de la desolación de la pérdida, la incomprensión de la familia, de la sociedad y el ninguneo de la medicina y sin unas pautas claras sobre qué hacer con su vida y su dolor. Necesitan elaborar el duelo, pensar en el entierro u otros ritos funerarios y, sobre todo, afrontar lo cotidiano en adelante. Esta sociedad no nos prepara para la muerte y muchos menos si se produce dentro del seno materno o en el proceso que rodea al nacimiento.
“La cuna vacía” es un libro que nace de una necesidad. La necesidad de hablar, sin temor ni falsos mitos, acerca de una realidad que viven muchas parejas y para la que nadie está nunca preparado: la pérdida de un bebé en algún momento del embarazo o parto, los hijos sin vida aérea.
Como hemos dicho en ocasiones precedentes, la muerte perinatal está rodeada de un silencio absoluto, se actúa como si nada hubiera pasado, pero no es verdad. Los padres necesitan afrontar emociones muy intensas y también realizar trámites concretos hacia los que nadie les orienta.
“La cuna vacía” recoge además los testimonios de decenas de mujeres que comparten sus vivencias y abren su corazón y su alma para ayudar a toda una sociedad a sanar y a vivir con más conciencia estos procesos.
Ojalá muchas parejas encuentren respuestas y consuelo en sus páginas.
El libro es una colaboración de la doula M. Àngels Claramunt, las psicólogas Rosa Jové y Mónica Álvarez y del doctor Emilio Santos.

Cuando parí, me ingresaron en una habitación sola….era una mañana en la que habían tenido muchas altas y tenían muchas habitaciones vacías…pues pese a ello a las pocas horas (aún quedando habitaciones vacías) ingresaron a una chica que acababa de tener un aborto, lloraba estaba terriblemente triste y enfadada…aunque de lejos (no he sufrido un aborto) me ponía en su piel…pero no podía decirle nada que la consolase y menos en mi estado…me sentía culpable de ser feliz…espero q haya tenido suerte y luzca carrito o barriga por las calles de mi ciudad mientras yo estoy escribiendo esto.
Me he sentido tan identificada!! Porque nadie habla de nosotras, las mujeres que hemos sufrido la pérdida de nuestro hijo, aunque fuera de 8, 10, 20 semanas, es tu hijo!!!. Lo peor para mi es que tuve que estar dos dias con el crio muerto hasta que me hicieron el legrado, lo mejor, que fué rápido, indoloro y las enfermeras y doctoras geniales (Maternitat de Barcelona)
Aún asi, cada dia que pasa, como hoy que hace un mes, te sientes vacía, sobretodo porque no hay noticias sobre ello, porque ves a gente que lo dice a los dos meses y tu que querias esperar para tener la primera eco nada….en fin, que otra vez será, pero gracias por dejarme hablar